El otro lado de la Entrevista de trabajo es en el que están los Responsables de Selección.

Yo he estado ahí y esa situación me ha ofrecido una visión muy amplia de lo que sucede en ese intercambio de información, que, además, da lugar a muchas conversaciones y comentarios críticos en esta y otras redes sociales por parte de candidatos disgustados.

La consecuencia, en mi opinión, es una imagen nefasta, en muchas ocasiones, no del todo ajustada ni justa, de los procesos de selección, de las entrevistas de trabajo, de los entrevistadores o reclutadores, de la empresa o consultora, y en general de un sector, el de los Recursos Humanos.

Este sector además se está enfrentando a un momento de múltiples cambios en el contexto laboral, tanto de perfiles como de profesiones, fruto de esta revolución digital a la que estamos asistiendo.

Parece evidente y necesario también un cambio y una adaptación en lo que a las herramientas y procedimientos que hasta ahora se han utilizado en los procesos de selección.

Creo que la entrevista de trabajo como hasta ahora la hemos conocido, la entrevista tradicional, está agonizando. Ya no se justifica en mi opinión, la rigidez, el hermetismo y los patrones que hasta ahora se han utilizado.

La comunicación es la clave, una comunicación que fluya y navegue en ambas direcciones y que facilite la transmisión, el registro e interpretación más adecuada.

La conversación llega, se muestra y demuestra obtener unos resultados más acordes con lo que se espera. La conversación dialoga y pregunta desde el interés, desde la curiosidad, desde la observación, desde la ausencia de prejuicio, desde la comprensión, y se opone a la entrevista inquisidora que obtiene respuestas enlatadas y prefabricadas.

Como ya existen muchos posts con recomendaciones dirigidos a los candidatos, permitidme hoy, desde el respeto y la intención constructiva y positiva, lanzar algunas recomendaciones para los técnicos de selección o personas con esa responsabilidad en un momento puntual, dentro de su empresa:

  1. Revisa bien el CV del candidato antes de que llegue, porque eso te permitirá prestar más atención visual a su comunicación sin tener que mirar todo el tiempo el papel. La conexión visual te va a dar mucha información sobre lo que dice y también sobre lo que no dice, además de mostrarle respeto, aspecto fundamental para conseguir que la comunicación fluya.
  2. Intenta no hacerle esperar más de 5 minutos. La puntualidad también ha de ser por tu parte. Además, el hecho de que le hagas esperar es otra falta de respeto que disminuirá su autoestima e incrementará su tensión.
  3. Ten presente en todo momento que sois iguales, pero por circunstancias, la vida os ha puesto en lados opuestos de la mesa. Tu humildad y empatía sinceras, abrirán sus compuertas y se mostrará tal y como es.
  4. Diseña tu propio cuestionario. Sal de lo establecido, porque existen muchas maneras de extraer la información, de conseguir lo que pretendes. De este modo, también conseguirás respuestas más espontáneas.
  5. Transforma la entrevista en una conversación, incluso díselo al principio. Tu candidato se relajará por el simple hecho de cambiar esta palabra.
  6. No le hagas preguntas para pillar. No dejes de respetarle en ningún momento porque tensarás la situación y se cerrará en banda.
  7. Está nervios@ porque quiere ese trabajo. Párate un momento a pensar en ello, en la importancia y trascendencia de ese momento para él o para ella y no lo pierdas de vista.
  8. No prejuzgues porque tenga vacíos en su cv o varios cambios y no presupongas que eso implica irresponsabilidad o falta de compromiso con la empresa. Existen múltiples variables en la vida y no siempre la pelota está en el lado del candidato.
  9. No le subestimes, simplemente porque ningún ser humano se lo merece, tampoco tú. Puede que además mañana los roles hayan cambiado. La vida da muchas vueltas.
  10. Explícale con transparencia las fases del proceso y la evolución del mismo.
  11. No le hagas sentir que es el favorit@ aunque lo sea y no generes falsas expectativas, porque eso incrementaría notablemente su decepción si finalmente no es el seleccionado, además de una terrible confusión.
  12. Nunca le hables como si ya estuviera dentro de la empresa. Evita hablar en plural porque eso le hará ilusionarse.
  13. Si le das una fecha en la que sabrás algo del proceso, procura cumplirlo, y si no sabes nada todavía, comunícaselo al menos con un email.
  14. Si no resulta ser seleccionad@, y ha pasado por una o varias entrevistas, ten el detalle de escribir dándole las gracias por su tiempo e interés porque lo valorará mucho. Si además le ofreces un feedback objetivo de su entrevista, te adorará.
  15. Si se te ha olvidado llamar o escribir para decirle que su candidatura ha sido rechazada y te escribe para preguntar, por favor, responde a esa persona, discúlpate con él o ella y agradécele su comprensión.
  16. Cuida tu marca personal y también la de tu empresa no dando la callada por respuesta, porque, no te quepa duda de que lo negativo siempre tiene más repercusión que lo positivo y eso irá en tu contra y generará una pésima imagen de tu empresa.

Quiero terminar diciendo que estoy absolutamente convencida de que muchos profesionales siguen éstas y otras buenas prácticas. Ojalá que llegue el día en que se conviertan en hábitos. Buenos días

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